TIEMBLO CUANDO VEO A LO LEJOS UNA SOMBRA QUE SE LE PARECE

Fabián Nonino

Curaduría y textos de Javier Soria Vázquez

 

I

 “Si todo está lleno, no queda margen para obrar”

F.J.

 

Me he preguntado si la ausencia corresponde a la falta, y si el desorden del tiempo en mi cabeza es producto de una construcción en la que, finalmente, soy yo el que decide cómo suceden las cosas.

Prefiero ser un poco más feliz, a veces. Y otras, todo lo contrario.

Prefiero abrazar un mundo que se corresponda a lo que siento de a ratos y que el mundo me abrace y sea una mierda cuando soy una mierda.

 

A un costado del mundo corre un río de agua verde.

Temo que me sueltes y el agua me arrastre.

Temo que el agua me envuelva y me arrastre hacia el mar.

Temo llegar hasta el mar.

Y no sé volver.

 

 

II

 “Si todo está lleno, no queda margen para obrar”

F.J.

 

Mi padre me pide que sostenga firme de un lado. Ciño, como pinzas, los dedos sobre este extremo de algo que parece ser la pata de una silla. Sus manos fuertes y callosas desgastan un nudo con una lija. Hago uso de mis poderes para no defraudar y me distraigo mirando un reloj sobre una repisa que ha detenido sus agujas en las diez y treinta y siete. Mi padre ha pronunciado mi nombre tres veces. Tiene el ceño fruncido y el sudor se le ha hecho río.

 

A un costado del rio hay una silla que es su sombra.

Una sombra de una silla a la que le falta una pata.

Una pata que emerge y se sumerge en el verde.

Temo que mi padre no pueda alcanzarla.

Temo que se aleje y llegue hasta el mar.

 

Ansío conocer el mar.

 

III

 

“Si todo está lleno, no queda margen para obrar”

F.J.

 

Hablo con él a través de un espejo que se empaña cuando veo en el anverso otro hombre que se acerca. 

Javier Soria Vázquez

 

En la muestra se proyectaba la película Prefiero quedame aquí: